domingo, 10 de julio de 2016

Ausencia compartida

Hace tiempo, que tu recuerdo lo borran momentáneamente otros, con sus manos, su saliva , sus palabras y sus actos.
Dije de momento, porque a veces me olvido de mi misma con ellos ; instantes donde me dejo llevar por otras voces, otros gemidos y suspiros, a veces , otras me dejo ir con tactos simples, dulces tan delicados como si fueran las manos de un adolescente. De vez en cuando surge alguien que intenta llevarme a unas supuestas e indecentes estancias tan imaginarias y supuestas como reales.  Puede ser que las ausencias sean calladas por las noches entre suposiciones y acusaciones de morbosidad, de ganas y deseos. A veces son solo palabras ilícitas dejadas en algún comentario , junto a otras palabras mas timidas. Y
cuando esto ocurre, mi cuerpo despierta de aquel mal momento donde todo se dejó. Y aparecen de la nada, buceando entre lo inexistente de tu presencia o tu recuerdo, pero creeme que se esfuman rápidamente, como humo entre tormenta , así van , asi vienen.
Uno hace que la tortura sea infinitamente placentera, el otro que quiera estrellar mis ganas dentro de él, y el último de retener esos pequeños instantes de caricias y sentimientos , de besos que llegan y no se dan. Como ves ya no espero mas, te retengo quizás en tres ausencias que hacen que mi vida sea más equilibrada, un poco, solo un poco. Hoy ya no espero por nadie, no espero nada por nada. Tan solo dejo pasar el tiempo, porque dicen que cuando no buscas llega, que cuando no esperas aparece, y cuando te olvidas , está.
Y en ello estoy cada dia, dejándolo estar , sin buscar, ni esperar, ni olvidando.
Supliendote con ausencias momentáneas y compartidas, que es sino la vida más que tiempo.